Las nuevas
tecnologías aplicadas al ámbito de la Educación Infantil presentan grandes
logros si su puesta en práctica tiene un carácter preciso y claro.
Esto
es, no por la simple utilización de los ordenadores, programas informáticos y
demás recursos tecnológicos se consigue su éxito, sino que hay que realizar un
uso específico con unos objetivos concretos y adaptados. Se debe llevar un
seguimiento y control en cuanto a su uso. Por ello, la función docente debe ir
enfocada a darle sentido y significado a la utilización de los recursos
tecnológicos que la sociedad nos ofrece. Una aplicación práctica que ha sido
funcional, didáctica, motivadora e innovadora para el desarrollo de mi función
docente fue la realización de una webquest de las temáticas abordadas en mi
aula.
1.- EL ORDENADOR COMO MEDIO DE APRENDIZAJE.
La sociedad y,
en especial, los educadores, se preguntan para qué deben prepararse los alumnos
en el futuro devenir. La evolución social y científica es tan rápida que el
acuerdo más definitivo coincide en el campo de las destrezas y técnicas. Entre
éstas, las dirigidas a procesar información deben ocupar un lugar bien
establecido.
En el uso del
ordenador en la enseñanza los protagonistas principales son los profesores, que
crean las soluciones a los problemas reales y que además tiene que trabajar con
escaso hardware.
De las múltiples
propuestas de clasificación de programas, optamos por enfatizar las categorías
que vamos a tratar seguidamente.
En los usos
especiales, la enseñanza a los alumnos con deficiencias visuales graves y , en
general, a los alumnos con dificultades de aprendizaje puede
facilitarse con el uso del ordenador.
Cuanto más
demandan las situaciones educativas, más importante es contar con el soporte de
los medios informáticos, Así, por ejemplo, el uso del ratón permite a alumnos
con dificultades para escribir el que puedan hacerlo seleccionando palabras de
una lista y completando la comunicación a través del teclado.
2.- EL ROL DEL PROFESOR ANTE EL
IMPACTO DE LOS MEDIOS INFORMÁTICOS
El docente será cada vez más un facilitador, un
orientador de trabajos y de líneas informáticas y, recordando de nuevo los
mitos, el auténtico mentor que acompañará al alumnado en su camino de
formación. Los medios son eso, medios; nunca fines en sí mismo. Los profesores
somos elemento clave en el proceso educativo, ese diálogo a múltiples bandas en
los que otro de los principales interlocutores será el conjunto de nuevos
medios informáticos al servicio del alumno.
El papel del profesor toma nuevos senderos al aceptar las innovaciones de la
tecnología educativa; de Instructores podrán pasar a desempeñar otras funciones
más relevantes como:
* Diagnosticar las necesidades y cualidades del alumno.
*Crear series de experiencias de aprendizaje.
*Ayudar a los alumnos a aprender a cómo aprender.
*Motivar al alumno.
*Implicar a los alumnos en la creatividad y las
experiencias vitales.
Para llevar a buen puerto estas actividades, el
docente debe estar familiarizado con la tecnología educativa en sus vertientes
de medios de comunicación de masas y de medios audiovisuales e informáticos, y
diseños de instrucción.
Promover una educación para la tecnología no
significa para nosotros colocar a la educación en estado de dependencia, sino
formar personalidades y grupos capaces de relacionarse con el fenómeno
tecnológico desde una plataforma activa e inteligente.
3.- JUSTIFICACIÓN DE LOS MEDIOS
INFORMÁTICOS EN LA EDUCACIÓN INFANTIL.
Es importante
que esta adaptación a las transformaciones que se producen en nuestro contexto
se encuentren reflejadas tanto formal como informalmente, es decir, en los
proyectos educativos de los distintos centros así como en la acción real del
proceso de enseñanza-aprendizaje de cada día. Estas finalidades se corresponden
con los procesos de desarrollo y aprendizaje que, en nuestra cultura, son
propios de los niños y niñas desde el nacimiento hasta los seis años.
En estas edades se producen
tanto en el plano físico como en el social, afectivo y cognitivo importantes
procesos para el desarrollo y constitución para la personalidad. Dicho proceso,
debe acompañarse de un tratamiento educativo que promuevan y favorezcan la
adecuada inserción del niño en el medio natural, social y cultural al que pertenece.
Por
consiguiente, el alumno de infantil debe experimentar con los recursos de los
medios de comunicación de masas, y las nuevas tecnologías de la información y
de la comunicación puesto que constituyen ejes fundamentales para el desarrollo
de la sociedad venidera. Para esto es necesario contar con una “mejor
organización, con mejores instrumentos y recursos y con una concepción más
participativa y adaptada al medio”, para un mejor aprovechamiento de los
recursos existentes en los centros.
4. LOS MEDIOS INFORMÁTICOS EN LA EDUCACIÓN INFANTIL.
Tradicionalmente no se han utilizado medios
informáticos dentro de las aulas, y si algunos existían en el centro, se
utilizaban en los despachos de profesores, secretarios para realizar tareas de
gestión, organización, etc., y nunca como medio de enseñanza-aprendizaje para
los alumnos.
Poco a poco se va introduciendo la idea que el
acceso a las tecnologías incentiva a colaborar más que en las clases
tradicionales, es un medio que interesa cada vez más a los niños a medida que
comienzan a utilizarlo para crear y comunicarse.
En el aula de infantil, el ordenador está
conectado desde que se entra hasta que se termina la jornada y en constante
utilización por parte tanto de los alumnos como del profesor. La clase está
organizada por “espacios” de trabajo, y uno de ellos es el espacio de
informática.
Es muy importante trabajar a través de “espacios”
dentro del aula de primaria pues estimula la autonomía personal del niño,
atendiendo a sus ritmos de aprendizaje y su individualidad, pero sin dejar de
favorecer la interacción grupal. La actividad parte del niño y de su interés,
por lo que el aprendizaje resulta mucho más significativo. Los aspectos a tener
en cuenta (Cebrián, 1996) para trabajar en el “espacio” del ordenador son los
siguientes:
* Que el espacio esté bien delimitado. El niño
debe saber cómo está delimitado el “espacio” y su nombre.
* El material debe estar estructurado, organizado
y debe ser atractivo. El niño debe saber el material que hay en el “espacio”, y
estos pueden ser cambiados cuando se estropeen o pierdan el interés para el
niño. Estos materiales deben estar accesibles a las manos y campo visual de los
alumnos.
En el “espacio” de la informática no se trabaja
de una sola manera y ello depende tanto de las características del programa
como de los aspectos curriculares que se quieran trabajar. Así, hay momentos en
el que el gran grupo asiste a la presentación de un cuento para posteriormente
trabajar en tríos o parejas. También se trabaja de forma individual que
aconsejan un mayor esfuerzo y concentración, de todas formas no hay que abusar
del trabajo individual para evitar que el niño se limite a trabajar con el
ordenador y se niegue a pasar a otro “espacio”.
La adscripción y movilidad de cada “espacio” deben
ser flexibles y voluntarias, a no ser que el niño no quiera trabajar en otro
“espacio” o se trabaje una actividad en gran grupo, como por ejemplo, asistir a
la presentación de un cuento u otra actividad.
El trabajo por “espacios” debe estar regido por unas
normas comunes asumidas por todo el grupo. Normalmente cuando surge algún
conflicto se reúnen en asamblea para crear estas normas:
·
No debe
haber un número de niños excesivos en el “espacio”.
·
El
“espacio” tiene su material propio y deben estar en ese espacio.
·
Cuando
se termina el juego el material debe quedar recogido y ubicado en su “espacio
correspondiente.
El papel de adulto será el siguiente:
- · Hacer
que el “espacio” sea atractivo.
- ·
Motivar
a los niños para que jueguen en todos
los “espacios” y no sólo en el de la informática.
- ·
Hacer
que todos los niños participen, en la medida de lo posible.
De todo lo expuesto anteriormente, se deduce,
que tanto la organización de la clase como la metodología está caracterizada
por las necesidades de cada momento.
Centrándonos en el campo de la discapacidad, y a
pesar de no poder apuntar la dirección que tomarán los posibles avances
tecnológicos, si es posible observar algunos logros conseguidos. En relación a
los sistemas compensadores de la discapacidad, se avanza claramente hacia la
obtención de un producto óptimo, definitivo, que pueda ser utilizado en
diferentes contextos, que pueda estar disponible de forma permanente, que
proporcione ayudas en todas las áreas necesitadas.
Como ejemplo, podemos tomar a empresas como Apple
Computer que han fabricado ordenadores específicos para personas
con discapacidad. Ordenadores que tienen en cuenta todos los aspectos que
determinan la necesidad de adaptarse a la minusvalía
presentada (visual, auditiva...).
5.- CARACTERÍSTICAS DE LOS
PROGRAMAS PARA LA EDUCACIÓN INFANTIL.
Hay que tener en
cuenta una serie de premisas:
1. Los
programas educativos no son un material para usar en cualquier circunstancia,
sino que se emplean en una situación determinada. Por ello, debemos tener en
cuenta: el nivel de los estudiantes, si el programa está destinado al trabajo
individual, en parejas o en pequeños grupos.
2. Si usamos un
programa sobre una determinada materia, tenemos que considerar si los conceptos
que transmite se adaptan a lo que pretendemos que aprendan nuestros alumnos y
alumnas.
3. El programa
debe permitir que el alumno explore por su cuenta, que genere sus propias
respuestas, que pueda equivocarse y que entienda luego que se ha equivocado y
el por qué.
4. El programa
puede contener mensajes que le comunique por dónde va avanzando y cómo va. Los
mensajes le deben estimular a seguir adelante, mantener su interés e informarle
de todas las posibilidades. La corrección de errores debe ser clara y el
programa puede incluso estar preparado para anticipar los errores más comunes
de los estudiantes, pero, sin pretender evitarlos. A veces, es mejor dejar que
se produzcan para más tarde corregirlos.
5. El ordenador
debe seguir el ritmo de aprendizaje del alumno, presentando verdaderos
problemas a resolver, y no aburriéndole con las cosas que ya domina.
6. Un programa
debe dar la posibilidad de que el estudiante se evalúe periódicamente y de que
sea capaz de ver los progresos que ha realizado.
7. Puede ser muy
interesante que el programa no se agote en sí mismo y promueva otro tipo de
actividades, con o sin el ordenador. Un programa, por ejemplo, puede invitar a
realizar medidas en la clase como complemento a un programa de
lógica-matemática.
El uso de la informática en la educación infantil, teniendo en cuenta las características vistas anteriormente, debe ser un uso adaptado a la edad y que le sirva al alumnado para familiarizarse con un vocabulario, unos materiales,... unos recursos y herramientas tecnológicas diversas con los que van a trabajar ahora y en cursos sucesivos. Parece claro, que el ordenador es un instrumento que ofrece grandes posibilidades para el trabajo que se realiza en las escuelas.
Referencia